sábado, 28 de febrero de 2015

Catequistas de Illescas, en la Jornada de Catequistas de la Vicaría de Toledo


Hoy sábado ha tenido lugar en Argés la Jornada de Catequistas de la Vicaría de Toledo, en la que han participado catequistas de nuestra Parroquia. En esta Jornada, dirigida por el delegado de Catequesis de la Diócesis, don Juan Ramón Romo, se ha presentado y detallado el nuevo catecismo de la Conferencia Episcopal Española, "Testigos del Señor", que presenta nuevos medios y métodos para la catequesis.

"Testigos del Señor", tal y como ha explicado don Juan Ramón Romo, es un catecismo para el crecimiento en la fe, que recoge la fe de la Iglesia y la presenta de una manera sencilla y adaptada a los niños y adolescentes de entre 10 y 14 años, que son los principales "interlocutores", según los ha definido el delegado.

El obispo auxiliar, don Ángel Fernández, ha animado a todos los presentes a seguir trabajando por anunciar el Reino de Dios, sin desanimarse y sabiendo que "Dios nos ayudará en esta misión".

Nuestro párroco, don Eugenio Isabel, también ha asistido a esta Jornada, que ha permitido a los catequistas a conocer más profundamente este nuevo catecismo, que es continuación y ampliación de "Jesús es el Señor".

Paciencia Melgar: "Nuestro arma debe ser el amor"


“Nuestro arma debe ser el amor, con eso podemos luchar”. Con esta frase concluyó la Hermana Paciencia, su testimonio en la Cena Solidaria que Manos Unidas Illescas celebró el viernes 27 de febrero. La Hermana Paciencia –de la Orden de la Inmaculada Concepción-  ofreció su experiencia de vida como superviviente del ébola el pasado verano en Liberia, junto con otras religiosas, como la Hermana Juliana –que acompañó al padre Manuel Pajares en su viaje a España- que también estuvo presente en este acto solidario.

La Hermana Paciencia Melgar  hizo llegar a todos los presentes el sufrimiento experimentado cuando fue infectada de ébola trabajando en el Hospital de San José, de la Orden de San Juan de Dios en Monrovia (Liberia), y cómo vivió los 16 días que pasó aislada en un centro de aislamiento de Elwa.


La Hermana Paciencia manifestó que “todo lo que pasa en otros continentes tienen que ser también nuestros problemas”, porque “los que viven en África, en Asia, en Europa, en Oceanía, en América son mis hermanos”, recalcando que “no tenemos que poner barreras en nuestro corazón, tenemos que ser sensibles a los problemas de los demás”.

La Sala de Conferencias de la Biblioteca Municipal se quedó pequeña para acoger a las numerosas personas que se quedaron impresionados del testimonio sereno y fuerte de la Hermana Paciencia.