domingo, 20 de febrero de 2022

Gracias a las Hermanas de María Stella Matutina y Clarisas Franciscanas por su entrega a la Parroquia

 



“Dad gracias al Señor porque es bueno porque es eterna su misericordia”. Salmo 117.

Este mes de febrero se han cumplido años de la llegada de las Hermanas Clarisas Franciscanas Misioneras del Santísimo Sacramento y de las Hermanas de María Stella Matutina a la Parroquia de Santa María de Illescas. Las primeras vinieron hace seis años, un 8 de febrero, y las segundas, un 15 de febrero, de hace nueve años.  Y este aniversario es motivo para dar gracias a Dios por todas ellas, por su entrega, por su oración, por su vida.

Gracias a la presencia de las hermanas Dios sigue bendiciendo a nuestra Parroquia con la presencia de la vida consagrada, al servicio de la Parroquia, rezando y entregándose por todos nosotros y al Señor. Las personas consagradas a Dios nos ofrecen  el testimonio vivo de que el encuentro con Dios es posible en todo lugar y época, de que su amor llega a todo rincón de la tierra y del corazón humano.

La vida consagrada es un don de Dios a su Iglesia y por eso desde la gran familia de la Parroquia de Illescas damos gracias al Padre por las hermanas, porque ellas son ofrenda de su vida delante de Jesús en la Eucaristía. Ellas nos hacen presente el Cielo.

Recemos por todas ellas y pidamos por el aumento de la vocación a la vida consagrada y sacerdotal en nuestra Parroquia.